La habitación es un lugar donde sentirse cómodo, donde poder vestirnos o desnudarnos y donde encontrar nuestros objetos más personales. Nuestra habitación es, sin duda, el espacio del hogar donde más tiempo vamos a pasar, por eso es, seguramente, el lugar más importante de la casa. Las habitaciones son, en esencia, el espacio donde nuestros gustos, pasiones, excentricidades y necesidades se juntan en pacífica armonía, endemoniada lucha o incomprensible unión.

El perfecto ejemplo de que una habitación es el reflejo de nuestra personalidad, personal o de pareja, se encuentra en las habitaciones de hoteles u hostales, cuya neutralidad ayuda a sus moradores a sentir que, definitivamente, no están en sus casas. Así, cuanto más personal y evocadora sea nuestra habitación, más lejos estaremos de lo aséptico.

Habitaciones con personalidad

Nada surge de la nada. Este principio metafísico también se puede aplicar a tu habitación. Antes de crear nada en tu cabeza es bueno inspirarse leyendo revistas de decoración o curioseando las habitaciones de los demás. Para ello bastará con ver programas de reformas en la tv o magazines de decoración para inspirarse. Hacer realidad tus fantasías será entonces todo lo sencillo que las condiciones físicas de tu habitación y tu imaginación te permitan.

Decoración, suelo, cortinas y la comodidad de tu habitación

Un lugar donde se va a pasar más de un cuarto de vida merece ser, como poco, especial. Hay personas que lo consideran un museo de su propia vida; a otros, en cambio, les basta con que sea un lugar que catalice un cierto tipo de energía. Para conseguir un pequeño museo del ego es importante revestir cada pared y rincón de la habitación con fotos y recuerdos personales; para conseguir un catalizador de energía es importante conseguir antes una combinación agradable de colores y texturas que funcione bien con nuestra impronta emocional. En este sentido son fundamentales las cortinas, el juego de luz y una la decoración en sintonía.

Ambas propuestas pueden combinarse muy bien, sobre todo si el resto de elementos funciona. Para ello es importante que el suelo sea acogedor y cómodo; el parquet, por ejemplo, es agradable al tacto, ideal para casas frías y produce una sensación de recogimiento muy interesante.

Algunos consejos de decoración para habitaciones

En la habitación todo vale. No es como la cocina o el salón que según la disposición de la casa han de respetar unas reglas de coherencia con sus habitaciones contiguas. El salón es un reino independiente donde puedes hacer lo que te dé la gana.

Pintar las paredes

Decimos esto porque puedes pintarla de un modo diferente al resto del hogar, eso sí, tratando de simultanear el colorido con el ambiente que deseas tener en la que va a ser tu sancta sanctórum. Piensa bien si deseas poner fotos en la pared u otros motivos decorativos porque el color puede determinar que unos funcionen y otros no.

La importancia determinante de la luz

La luz es fundamental. En la habitación se lee, se escribe, se ven películas, se intima… La luz no es solo un interruptor y una bombilla que se usan para ver en la oscuridad; la luz es un recurso para que todas estas cosas se hagan con mayor pasión, gusto y encanto.

Elige una lámpara que se adapte a tu estilo y que regule la luz convenientemente. Con esto conseguirás que las horas de noche sean mucho más cómodas. Seguramente hayas estado en una habitación donde la luz es la misma que la de un hospital. ¿Recuerdas lo que sentiste? Pues bien recuerda esa sensación y evítala a toda costa.

Mesilla de noche, escritorio y cabeceros

Las mesillas de noche, el escritorio e incluso el cabecero de la cama son cruciales en un sentido estilístico. De ellos va a depender tu verdadera visión de la habitación y tu gusto verdadero. Estos tres elementos, sobre todo, mesillas y escritorio, son tan ornamentales como prácticos; por eso es muy importante que, además de imprimirles tu personalidad, sepas elegir unos cómodos y usables.

Tocador

¿Eres coqueta/o? Entonces lo tuyo es un tocador. Un espejo que puede acompañarse de su propia lámpara donde podrás verte de cuerpo entero, probarte ropa y pasar interminables horas preguntándole cosas a tu reflejo. Y si además quieres añadirle a ese espacio todo el encanto, no dudes en hacerte con un biombo.

Tapices

Una de las ideas más de moda actualmente son los tapices. En lugar de pintar toda la habitación de uno o varios colores, puedes elegir un tapiz con diferentes motivos; alguno de ellos verdaderamente conmovedores e inmersivos. Si lo que quieres es convertir tu habitación en un lugar particular, no lo dudes, usa un tapiz y crea un espacio auténtico de verdad.

Módulos, estanterías

Nuestro último consejo es que economices el espacio. Para ello emplea módulos para guardar libros u objetos importantes, estanterías donde poner fotos o, incluso, vitrinas donde colocar enseres personales que desees tener a la vista.

Tu habitación es el reflejo de tu personalidad. Un lugar donde querer estar y al que desear volver cuando se sale de él. Hazla tuya.